martes, 15 de marzo de 2011

LOS INDIOS HOPI Y SUS PROFECÍAS



Los INDIOS HOPI son un pueblo amerindio del grupo shoshón de la familia lingüística yuto-azteca, conformados por alrededor de 10.000 personas. Hoy día se encuentran radicados en el actual territorio de Estados Unidos específicamente en las mesetas del noreste del estado de Arizona en la reserva federal del Pueblo Navajo.
Su poblado principal es Oreibi, el más antiguo lugar ininterrumpidamente habitado de Norteamérica.

Los indios Hopi afirman que sus antepasados fueron visitados por seres procedentes de las estrellas que se desplazaban en escudos volantes o pájaros tronantes y dominaban el arte de cortar y transportar enormes bloques de piedra, así como de construir túneles e instalaciones subterráneas. Estos salvadores eran los “katchinas”, que significa “sabios, ilustres y respetados”.



La piedra o roca de las profecías
La piedra de la profecía Hopi se encuentra en la reserva Hopi en Arizona, este petroglífico simboliza las advertencias que fueron dadas a los Nativos Hopi.
De acuerdo con la tradición Hopi, la historia de la Humanidad está dividida en períodos que ellos denominan «mundos», los cuales están separados entre sí por terribles catástrofes naturales:


Los relatos Hopi dan cuenta de tres mundos diferentes antes del actual.  
El primer mundo fue destruido por el fuego, dato corroborado por el período de actividad volcánica que asoló Arizona alrededor de 250.000 años atrás y que dejó huellas irrefutables. 
El segundo mundo fue destruido por el hielo, lo que coincide con la terrible glaciación que descendió hasta Arizona hace alrededor de 100.000 años. 
En cuanto al tercer mundo, fue destruido por el agua, lo que corresponde al diluvio - universal - que asoló Arizona hace unos 12.000 años, con motivo de la fusión del hielo al finalizar el período glacial precedente.
Y en total, la Humanidad deberá recorrer siete.


El cuarto, el actual, según la tradición no tardará en alcanzar su final.  


Cuarto Mundo:"La cuarta depuración se produciría de dos maneras. Una forma compuesta por la acción de los cuatro elementos. Esto significa que asistiríamos a grandes inundaciones en muchos lugares, los vientos más intensos que hubiésemos visto jamás, temblores de tierra y erupciones volcánicas. Veríamos como la tierra, el agua, el fuego y el aire participan en el proceso de depuración".


“La otra forma de depuración tendría como protagonista a un pueblo de piel rojiza. Un día llegaran a estas tierras y las conquistarían. Se advirtió a los Hopi que, si esto sucedía, no debían salir de sus casas porque habría una substancia en el aire que los mataria”.


Una de las viejas profecías de los Indios Hopi nos habla de la Estrella Azul Katchina, su aparición en los cielos será muy importante ya que nos señalará la entrada al Quinto Mundo. En los días finales, nosotros veremos hacia arriba a nuestros cielos y seremos testigos del regreso de los dos hermanos que ayudaron a crear este mundo en el tiempo del nacimiento.



El quinto mundo  será el mundo de la iluminación.

El sexto, de las revelaciones y el séptimo llamado de la culminación.


Las ceremonias religiosas más notables son los misterios ‘kachina’ de la fertilidad (el kachina es el espíritu de un antepasado, que generalmente representa un clan, simbolizado en las ceremonias por un danzante enmascarado y maquillado), y los rituales del solsticio de verano y de invierno con la adoración al Sol y al fuego. La famosa danza de la serpiente, en realidad una danza de invocación a la lluvia, es considerada una de las más espectaculares. Se ejecuta con carácter bianual hacia el día 20 de agosto y atrae a miles de visitantes. 

Predijeron también que verían telas de araña en el cielo a través de los cuales la gente podría hablar (líneas telefónicas), y que llegaría el momento en que el águila caminaría sobre la luna.

Los katchina, lograron poner a salvo a su pueblo de uno de estos cataclismos, y de ellos aprendieron a observar las estrellas, cortar raíces, aplicar leyes y una larga lista más de actividades. Se multiplicaron como pueblo, y de ellos surgieron nuevos clanes y naciones que se extendieron por toda América. Los katchinas ayudaron a los elegidos a trasladarse a nuevas tierras. 

 El regreso de la Estrella Katchina Azul, que es también conocida como Nan ga sohu será el despertador que nos diga del Nuevo día y de la nueva manera de vida, el nuevo mundo que está viniendo. Aquí es donde comenzarán los cambios.



Dice la tradición Hopi, que los katchinas un día partieron de la tierra, y volvieron a las estrellas. Y entonces, el pueblo olvido sus enseñanzas, aunque esperan el regreso de sus grandes Maestros, llegado el final del mundo actual.
Esperando la vuelta de ellos, los Indios Hopi, siguen haciendo unas mascaras así como muñecos, con el mismo diseño desde hace siglos, y a los que llaman katchinas.


Los hopis anunciaron hace miles de años lo que estamos viviendo y advirtieron previamente que en seguida de esta era de desorden y catástrofes, los seres humanos que resuelvan vivir en armonía y en unión con el Gran Espíritu, crearán una nueva sociedad colmada de espiritualidad y progreso.

jueves, 10 de marzo de 2011

QUE HACER PARA QUE EL DINERO FLUYA CONTINUAMENTE





Para que el dinero fluya continuamente, recuerde realizar todos los martes lo siguiente:

Tome un vaso y coloque 7 monedas doradas.

Añada una ramita de ruda macho.

Póngase frente a una llave de agua y llene lentamente el vaso, mientras se concentra imaginando que esa agua fluye y lo que entra es el dinero que llega.

Deje el vaso sobre el refrigerador o nevera.

Repita esta acción semanalmente, cambiando la ruda y el agua, y dejando siempre las mismas monedas en el fondo.

QUE HACER CUANDO SUS ENERGÍAS ESTAN DISMINUIDAS




¿Su energía esta disminuida? ¿Las malas vibraciones de las personas que lo rodean lo perturban? No se complique investigando métodos complicados. Todo lo que debe hacer para cambiar la energía, es añadir sal al agua de su baño. Esto crea un cambio alquímico; se cambia un elemento solido (la sal) en líquido. Báñese en esta mezcla para establecer un cambio equivalente en usted. Imagine sus dudas, preocupaciones, enfermedades (si las hubiera) y las energías negativas que lo entristecen. Advierta como esos trastornos dejan su cuerpo, y quedan en el agua donde son neutralizados.
Si elige ducharse, utilice una pequeña cantidad de sal gruesa en un recipiente y una esponja. Humedezca la esponja en agua, sumérjala luego en el recipiente con sal y luego frote su cuerpo. Para finalizar concluya el baño del modo acostumbrado, con agua y jabón.
Ejecute este ritual durante el cuarto menguante o la luna nueva, porque esas fases fortalecen los ritos de protección y barrera.

martes, 8 de marzo de 2011

CARTA DEL JEFE INDIO





CARTA DEL JEFE INDIO  SEATTLE, PERTENECIENTE A LA TRIBU DE LOS SUWAMISH EN RESPUESTA A LA OFERTA QUE LE HIZO EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS FRANKLIN PIERCE, DE COMPRARLE UNA GRAN EXTENSIÓN DE TIERRAS INDIAS Y CREAR UNA RESERVA PARA EL PUEBLO INDÍGENA

El Gran Jefe Blanco de Wáshington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El Gran Jefe Blanco nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta gentileza, porque sabemos que poca falta le hace nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego a tomar nuestras tierras. El Gran Jefe Blanco de Wáshington podrá confiar en la palabra del jefe Seattle con la misma certeza que espera el retorno de las estaciones. Como las estrellas inmutables son mis palabras.
¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esa es para nosotros una idea extraña.
Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos?
Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo la historia del piel roja.
Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra de origen cuando van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan de esta bella tierra, pues ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el calor del cuerpo del potro y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.
Por esto, cuando el Gran Jefe Blanco en Wáshington manda decir que desea comprar nuestra tierra, pide mucho de nosotros. El Gran Jefe Blanco dice que nos reservará un lugar donde podamos vivir satisfechos. Él será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por lo tanto, nosotros vamos a considerar su oferta de comprar nuestra tierra. Pero eso no será fácil. Esta tierra es sagrada para nosotros. Esta agua brillante que se escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar que ella es sagrada, y deberán enseñar a sus niños que ella es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de los ríos es la voz de mis antepasados.
Los ríos son nuestros hermanos, sacian nuestra sed. Los ríos cargan nuestras canoas y alimentan a nuestros niños. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñar a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos, y los suyos también. Por lo tanto, ustedes deberán dar a los ríos la bondad que le dedicarían a cualquier hermano.
Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestras costumbres. Para él una porción de tierra tiene el mismo significado que cualquier otra, pues es un forastero que llega en la noche y extrae de la tierra aquello que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya la conquistó, prosigue su camino. Deja atrás las tumbas de sus antepasados y no se preocupa. Roba de la tierra aquello que sería de sus hijos y no le importa.
La sepultura de su padre y los derechos de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, a la tierra, a su hermano y al cielo como cosas que puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solamente un desierto.
Yo no entiendo, nuestras costumbres son diferentes de las suyas. Tal vez sea porque soy un  salvaje y no comprendo.
No hay un lugar quieto en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar donde se pueda oír el florecer de las hojas en la primavera o el batir las alas de un insecto. Mas tal vez sea porque soy un hombre salvaje y no comprendo. El ruido parece solamente insultar los oídos.
¿Qué resta de la vida si un hombre no puede oír el llorar solitario de un ave o el croar nocturno de las ranas alrededor de un lago?. Yo soy un hombre piel roja y no comprendo. El indio prefiere el suave murmullo del viento encrespando la superficie del lago, y el propio viento, limpio por una lluvia diurna o perfumado por los pinos.
El aire es de mucho valor para el hombre piel roja, pues todas las cosas comparten el mismo aire -el animal, el árbol, el hombre- todos comparten el mismo soplo. Parece que el hombre blanco no siente el aire que respira. Como una persona agonizante, es insensible al mal olor. Pero si vendemos nuestra tierra al hombre blanco, él debe recordar que el aire es valioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con la vida que mantiene. El viento que dio a nuestros abuelos su primer respiro, también recibió su último suspiro. Si les vendemos nuestra tierra, ustedes deben mantenerla intacta y sagrada, como un lugar donde hasta el mismo hombre blanco pueda saborear el viento azucarado por las flores de los prados.
Por lo tanto, vamos a meditar sobre la oferta de comprar nuestra tierra. Si decidimos aceptar, impondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.
humeante de hierro puede ser más importante que el búfalo, que nosotros sacrificamos solamente para sobrevivir.
¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales se fuesen, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra con los animales en breve ocurrirá a los hombres. Hay una unión en todo.
Ustedes deben enseñar a sus niños que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, digan a sus hijos que ella fue enriquecida con las vidas de nuestro pueblo. Enseñen a sus niños lo que enseñamos a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, están escupiendo en sí mismos.
Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas la cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.
Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; él es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo.
Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla como él, de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo. Veremos. De una cosa estamos seguros que el hombre blanco llegará a descubrir algún día: nuestro Dios es el mismo Dios.
Ustedes podrán pensar que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra; pero no es posible, Él es el Dios del hombre, y su compasión es igual para el hombre piel roja como para el hombre piel blanca.
La tierra es preciosa, y despreciarla es despreciar a su creador. Los blancos también pasarán; tal vez más rápido que todas las otras tribus. Contaminen sus camas y una noche serán sofocados por sus propios desechos.
Cuando nos despojen de esta tierra, ustedes brillarán intensamente iluminados por la fuerza del Dios que los trajo a estas tierras y por alguna razón especial les dio el dominio sobre la tierra y sobre el hombre piel roja.
Este destino es un misterio para nosotros, pues no comprendemos el que los búfalos sean exterminados, los caballos bravíos sean todos domados, los rincones secretos del bosque denso sean impregnados del olor de muchos hombres y la visión de las montañas obstruida por hilos de hablar.
¿Qué ha sucedido con el bosque espeso? Desapareció.
¿Qué ha sucedido con el águila? Desapareció.
La vida ha terminado. Ahora empieza la supervivencia.